No fue Esteban Díaz del Castillo. Aparecen tres ejecutivos de Odebrecht cuyos datos se verifican.

La Fiscalía se alista a imputar los delitos de enriquecimiento ilícito en favor de terceros a tres empresarios vinculados formalmente a un turbio contrato, firmado con el Consorcio Ruta del Sol II (Consol) y la empresa Gistic Soluciones Integrales, cuyo dinero habría irrigado la campaña de reelección de Juan Manuel Santos. Se trata de Andrés Sanmiguel, Esteban Moreno y David Portilla.

En efecto, el propio Sanmiguel les aseguró a los investigadores que 3.894 millones de pesos de ese contrato, fueron girados por una fiducia y se les entregaron a un grupo de personas supuestamente vinculadas al liberalismo. Además, que la obra contratada, rehabilitación vial de un tramo, nunca se ejecutó.

En esa misma declaración, enviada al Consejo Nacional Electoral (CNE) en marzo pasado y filtrada a varios medios, Sanmiguel asegura que quien firmó el contrato por parte de Odebrecht fue el joven ingeniero pastuso Esteban Díaz del Castillo Náder, quien, tal como lo publicó este diario, sería otro de los indagados.

Pero el propio Del Castillo le dijo a EL TIEMPO que si bien trabajó posteriormente en Consol, es falso que su nombre aparezca en el documento, por lo cual exigirá que se rectifique la información entregada por Sanmiguel, que lo está vinculando con el caso. De hecho, ese testimonio también está en manos de la Comisión de Acusación de la Fiscalía, que llamará a testificar a los expresidentes Álvaro Uribe y Andrés Pastrana, los primeros en hablar del contrato con Gistic.

De hecho, Del Castillo conminó a que se revele el documento para que se constate que Sanmiguel incurrió en un error y que en ese momento (2014) él no hacía parte de Consol.

«Sanmiguel, dueño de la empresa que recibió, en el año 2014, los 4.017 millones de pesos, mezcló mi nombre tomado de la comunicación que le dirigimos a él en el año 2016 con el contrato que él suscribió con Consol en 2014 (…) Pudo ser por mi oficio de 2016, exigiendo el pago del FIC, que se me relacionó con el contrato de 2014, el que ya quedó dicho nunca firmé», le dijo Díaz del Castillo a este diario.

Para 2016, Del Castillo sí era gerente contractual. Por eso, el ingeniero agregó. «La Fiscalía tendrá que buscar el contrato verdadero, aquel que sí cumplió los requisitos de forma y que le permitió pasar los filtros del concesionario, porque he dejado claro que el trámite de pagos del concesionaria nunca hubiera permitido desembolsar ni un peso, menos aún 4.017 millones, con la mera firma de un gerente contractual, menos aún si se trataba de una persona no vinculada a Consol para ese momento. Sería un absurdo gigantesco». 

Del Castillo dice que ingresó a Consol, apenas en enero de 2015, y que la gerencia contractual no convocaba procesos de selección, no establecía los requisitos, no elegía a quien invitar a cotizar ni adjudicaba el contrato.«El gerente contractual de Consol carecía de facultades de representación legal y por ende no podía firmar un contrato a nombre del consorcio», puntualizó Del Castillo.

Fuente Sistema Integrado de Información: Sistema Integrado de Información